|
La CHT confirma que la mancha del río Tiétar se debe a las algas
La Confederación Hidrográfica del Tajo tomó muestras para llevar a cabo unos análisis cuyos resultados, según han informado, descartan la posibilidad de un vertido.
En la ribera toledana, pese a estar considerada una zona apta para el baño, el instituto de Ciencias de la Salud lo desaconseja mientras dure la situación.
CANDELEDA
Tras la mancha detectada en el río Tiétar y el pantano del Rosarito a la altura del municipio de Candeleda, miembros de la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) se desplazaron hasta la zona para tomar muestras y proceder a su análisis. Los resultados de dichos análisis, según informaron ayer desde la CHT «descartan la posibilidad de un vertido en las aguas», debiéndose la mancha «únicamente a la proliferación de algas a causa de las altas temperaturas».
Desde este organismo afirman que la zona es apta para el baño y que la proliferación de algas no supone ningún riesgo para la salud.
No obstante, desde el Instituto de Ciencias de la Salud se desaconseja esta práctica.
Su director, Juan Atenza Fernández, indicó ayer en declaraciones a este diario que «pese a estar considerada una zona apta para el baño y cumplir con la legislación en este aspecto, nosotros desaconsejamos que lo hagan cuando haya algas, porque esto podría incrementar el riesgo de padecer problemas de salud».
No obstante, recalcó, los análisis que lleva a cabo este organismo, dependiente de la Junta de Castilla-La Mancha, se centran «únicamente en la parte del embalse que corresponde a la provincia de Toledo, que es donde nosotros tenemos competencias».
Asimismo, explicó, que «las circunstancias del agua en este sentido cambian de un día para otro» en función de las temperaturas y otros factores. La proliferación de algas, según Atenza, puede producir a los bañistas la aparición de «erupciones cutáneas o pueden darse problemas de carácter digestivo y, más infrecuentemente, de carácter respiratorio».
Desde Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, por su parte, al no estar catalogada la ribera abulense del embalse como zona de baño, no se llevan a cabo controles de calidad del agua, según informaron desde la administración regional.
Efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza también se desplazaron hasta la zona para comprobar el estado de las aguas y coinciden en que se trata de una proliferación de algas por el calor.
FUENTE: El Diario de Ávila
|