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Candeleda sólo recibe ingresos en verano del 50% de los turistas.
Según estimaciones tanto del Ayuntamiento del municipio, como de la Asociación de Empresarios y los propios hosteleros, la mitad de los visitantes no hace ningún gasto.
Este turismo 'barato' está asociado con el baño en los charcos y gargantas del municipio, lugar elegido por cientos de personas para pasarlos fines de semana.
CANDELEDA
El turismo es uno de los principales motores de la economía para los vecinos de Candeleda. No obstante, la rentabilidad económica de algunos de sus recursos naturales es, si no nula, bastante escasa. Los fines de semana se produce una llegada masiva de visitantes, que acuden al reclamo de los charcos y gargantas de la villa, rodea dos de un bello entorno natural, a pegarse un refrescante chapuzón. Es frecuente ver, durante estos días, cómo familias enteras acuden pertrechadas con su nevera portátil en la que llevan todo la necesario para pasar el día: comida, bebida e incluso el café.
Así, según las estimaciones del Ayuntamiento de Candeleda y la Asociación de Empresarios de la lo calidad, al menos el 50% de los turistas que visitan la villa en verano no gastan un sólo céntimo en el municipio. Hosteleros, empresarios y autoridades se quejan de que, aparte de no dejar ingresos, a menudo este turismo 'de baño' deja basuras y desperdicios en las zonas más frecuentadas, especialmente en los charcos Carreras y Palomas. Los hosteleros de las zonas de baño han vivido, incluso, casos curiosos, como gente que entra en las terrazas de los quioscos y se sienta en una mesa con su propia comida y bebida.
Ana Morcuende, presidenta de la Asociación de Empresarios de Candeleda y El Raso, asegura, a este respecto, que «no se puede echar a esta gente y hay que dar cabida a todo tipo de turismo». No obstante, una buena solución sería, según esta agrupación, «tenerlo más controlado y cobrar, por ejemplo, por cada vehículo que entre a esta zona para que, de este modo, puedan crearse uno o dos puestos de trabajo para el pueblo, con personas que estén pendientes de que todo esté limpio y el entorno se conserve bien». De este modo, añade, «se podría también equipar la zona de los charcos, por ejemplo con servicios, y todos saldríamos beneficiados».
El alcalde de la villa, Miguel Hernández Alcojor, por su parte, considera que «lo que nosotros queremos es que el turista disfrute de los recursos que tiene este municipio, pero también que deje beneficios aquí, ya que, además, el turismo es una de nuestras principales fuentes de riqueza». Por este motivo, apunta, «el Ayuntamiento estudiará la situación para tomar cartas en el asunto, implantando medidas que permitan solventar este problema».
FUENTE: El Diario de Ávila
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