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Obras. El puente sobre el río Tormes en El Barco de Ávila se enfrenta a una remodelación que obliga a cambiar el tráfico en la localidad, volviendo a utilizar el puente románico.
Se acaba el verano y con él la época en la que menos agua lleva el río Tormes a su paso por El Barco de Ávila. Esta reducción del caudal ha sido muy importante a la hora de ejecutar las obras de reforma del puente de la N-110 sobre este río.
 Precisamente este puente es la única manera de cruzar el Tormes en coche, por lo que una vez que se iniciaron las obras ha sido necesario cambiar la circulación. Para ello ha tenido que recurrirse al puente románico en el que se situaron dos semáforos, uno a cada lado, para regular la circulación puesto que no pueden cruzar vehículos en ambos sentidos a la vez. Es por tanto a través de este puente como se atraviesa la localidad para dirigirse hacia la cuesta del Cristo y volver a enlazar con la N-110. También es necesario seguir este camino si se llega por la carretera de Plasencia y Béjar y se quiere acceder a El Barco de Ávila.
Sin embargo una situación diferente se produce para los camiones que tienen dificultades para maniobrar a través de este puente. Para los de mayor tamaño se ha establecido por tanto un camino por debajo del puente, facilitado por la falta de agua, por lo que se ha adaptado la zona para que estos vehículos puedan atravesar el río. Este mismo camino se utilizó por ejemplo durante el tiempo de la procesión del Cristo del Caño, donde toda la circulación transcurrió por esta carretera improvisada, según explicó el alcalde de El Barco, Agustín González.
Y mientras se realizan estos cambios en el tráfico, continuan las obras de remodelación del puente. Unas obras en las que se ampliará el pavimento inicial, que ‘volará’ tres metros a cada lado de la estructura y contará con nuevas losas, que ya se están instalando. Así se ejecuta el proyecto que pretende mejorar la circulación y que realiza el Ministerio de Fomento, quien adjudicó las obras a la empresa Sedesa Obras y Servicios S.A.
El objetivo del Ministerio es mejorar la seguridad vial mediante una ampliación del tablero del puente, que una vez que finalicen las obras, contará con una mayor anchura para el paso de vehículos y peatones, que podrán atravesar el puente de forma más segura. Así, la estructura tendrá dos carriles de 3,5 metros, dos arcenes de 1,75 metros y aceras de 1,2 metros que soportarán pretiles y la iluminación. En concreto, se trata de situar nuevas planchas con una zona de vuelo donde se creará una acera suspendida, que tendrá una barandilla de protección. Además, el proyecto también incluye una reordenación de los accesos con la construcción de dos glorietas en ambas márgenes del río Tormes. FUENTE: Diario de Avila
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