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Bonilla muestra su patrimonio en una jornada de puertas abiertas. Las visitas, organizadas por la parroquia, mostrarán la iglesia de San Martín el 5 de julio
El patrimonio cultural de Bonilla de la Sierra estará más cerca de los visitantes una vez que se haga realidad el proyecto puesto en marcha por la parroquia de San Martín, en colaboración con el Ayuntamiento y la asociación cultural El Tostado.
Se trata de una iniciativa a través de la cual se ha organizado el próximo 5 de julio una jornada de puertas abiertas para dar a conocer el patrimonio de la colegiata de San Martín y de toda la localidad.
Las visitas se llevarán a acabo de 11,30 a 14 horas, por la mañana, y de 17,30 a 20 horas por la tarde. De esta forma, durante la jornada se sucederán las visitas guiadas por el pueblo, con especial atención a la iglesia, para lo que se cuenta con la participación de un grupo de voluntarios que conocen la zona y que están colaborando en la difusión de esta localidad.
Sin e

mbargo, este primer día de actividad no será una iniciativa puntual en Bonilla de la Sierra. Al contrario, a partir del 5 de julio la iglesia permanecerá abierta todos los sábados para que los turistas la puedan conocer de cerca.
Así, la primera jornada de puertas abiertas sólo es un punto de inflexión en la intención de dar a conocer el patrimonio de Bonilla.
Reformas en el templo. Ahora que se dará a conocer la colegiata de San Martín con la jornada de puertas abiertas se podrá ver el proceso de renovación al que ha sido sometida.
Este proceso incluye la distribución de las piezas artísticas siguiendo un criterio de museo, es decir, se han situado según su contenido temático.
Además, se ha realizado un documental, que se puede ver en la sacristía. A estas actuaciones hay que sumar la reciente instalación de un nuevo sistema de iluminación, que se ha situado tanto en el interior como en el exterior.
Así se podrá conocer uno de los mayores atractivos de Bonilla de la Sierra, su colegiata de una sola nave. En el exterior se pueden ver sus contrafuertes rematados por pináculos, decorados con bolas típicas abulenses. También hay un escudo del obispado que es de la primera mitad del siglo XV. Estas estructuras sirven para resistir el empuje de los arcos del interior.
Además, en la fachada occidental, en el costado norte, se levanta una robusta torre con pareja de troneras en cada cara.