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AGRICULTURA La producción de castañas se redujo en el Tiétar en esta campaña.
La única cooperativa que registra resultados positivos es la de Candeleda, superando a la anterior cosecha en alrededor de un 15%, debido a que cuenta con plantaciones jóvenes. Este no parece ser un buen año para la cosecha de castañas en el Tiétar puesto que la mayoría de las cooperativas de la comarca anuncian un descenso en la producción recolectada, salvo en el caso de Candeleda, donde la cosecha ha sido superior al año pasado entre un 10 y un 15%, una línea ascendente que se ha ido produciendo en los últimos años de manera constante ya que se cuenta con plantaciones jóvenes. La castaña cultivada, la variedad gallega, es temprana y la recogida comenzó a primeros de septiembre, obteniendo de entre 15.000 a 20.000 kilos.
Por contra, el presidente de la Cooperativa de Castañas de Casillas, Eusebio Carrasco, indica que son aproximadamente 100.000 kilos los obtenidos en la campaña de este año, un dato similar al del año pasado que no resulta positivo, puesto que apunta que «en otras temporadas se pueden llegar a recoger más de 200.000 kilos».
Eusebio Carrasco explica que «venía un buen año pero debido al calor se han arrebatado los erizos además no ha llovido nada en otoño por lo que se puede observar que las castañas están como ‘pilongas’ y además el aire influyó desfavorablemente». «Estos factores se pueden observar por ejemplo, en que la castaña tiene la piel seca y cuando se hacen los calbotes, se queman enseguida» indica, «sin embargo, las castañas que hemos obtenido son de muy buena calidad, como sucede siempre, y de dos tamaños fundamentalmente, la gorda y la mediana» desvela el presidente de la cooperativa de Casillas que además afirma que «la que se obtiene fundamentalmente es la injerta que presenta una mayor calidad frente a la regoldana que también se obtiene otros años, que es de peor calidad». Las castañas se pueden comprar en esta cooperativa en sacos de cinco y diez kilos, y «la gente se las lleva sobre todo para hacer calbotes, pero también se distribuyen por provincias como Bilbao, Madrid, Salamanca y Segovia» indica Eusebio Carrasco, «en Madrid nos dicen todos los años que les resulta muy buena porque las castañas de Casillas son dulces y que se pelan muy bien, un hecho que les resulta siempre muy agradable a los clientes».
En la cooperativa de Cuevas del Valle, se obtendrá este año muy poca cantidad y «la calidad aunque puede parecer buena por su presencia, porque ha salido bastante gorda, no está tan bien» indican.
«Ha hecho mucho calor y muy seco» explican aunque «las castañas se han vendido bien porque había poca en el mercado y a primera vista tenía buena pinta», aunque había mucha con gusano: «cuanto más tarde hemos ido de campaña, peor porque más gusanos habían salido. El 36% ha sido de castaña extra y el resto, mediana» desvelan.
La campaña en Cuevas del Valle ha finalizado con 92.000 kilos, el año pasado 150.000, y explican que «el mes de octubre no ha llovido nada, muchas castañas se han quedado en las ramas o en los erizos».
La Cooperativa Los Galayos de Arenas también registró un número inferior, de 80.000 a unos 100.000 kilos, aunque «los precios no han estado mal, de 1,20 a 2 euros, dependiendo del tamaño». En el Arenal, rondan más de 100.000 kilos y la calidad ha sido buena. FUENTE: Diario de Ávila
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