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INTEGRACIÓN El trabajo día a día
Los ocho alumnos del curso de jardinería reciben formación teórico y práctica para facilitar su futuro laboral. El proyecto de Fundabem se hace realidad día a día gracias al trabajo de Mario, Ángel, Santiago, Merche, Dionisio, Miguel Ángel, María Luisa y Nieves, o lo que es lo mismo, los ocho alumnos del curso. Estos asistentes presentan distintos tipos de discapacidades que son físicas, mentales e intelectuales, lo que no impide que participen en un programa que les ofrece la posibilidad de tener en el horizonte un futuro mejor que les permita desarrollarse como personas bajo la base de poder contar con un trabajo. Para conseguirlo, los ocho acuden a clase cada jornada con la intención de aprender todo lo que necesitarán para desarrollar su labor profesional. En la parte teórica aprenden habilidades sociales, laborales y personales y, en la práctica, descubren todos los secretos de la jardinería. Precisamente en este momento están trabajando en tres zonas de Navaluenga.
Uno de estos jardines está siendo reformado por los alumnos y según explica Pedro Mario, uno de los asistentes al curso, en la zona hay mucha suciedad, «por lo que vamos a remover, quitar las piedras, colocarlas de nuevo, quitar las plantas y trasplantar donde hace falta». Además, este mismo alumno señala otro de los proyectos en los que trabajan, se trata de un terreno que les mostró el técnico de jardinería y para el cual les pidió que idearan un proyecto para renovarlo. Para ello, comenzaron a medirlo y a expresar sus ideas de cómo mejorar el lugar y «hacer un pequeño jardín». Es decir, una forma de unir el trabajo físico con las ideas que surjan sobre jardinería.
Aún es pronto para conocer cuáles son estas ideas pero mientras tanto los alumnos seguirán acercándose al mundo de las plantas y de las propiedades del suelo.
Eso sí, todo ello se combinará con un trabajo pensado para su futuro, por lo que se espera la llegada de la técnico de empleo que se encargará de realizar las fichas de los participantes en el curso para informarles de las posibilidades que tienen en el terreno laboral. Y es que, pase lo que pase, no se puede olvidar que el objetivo clave de todo el proyecto es claro aunque difícil, que los participantes consigan un trabajo. FUENTE: Diario de Ávila
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