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VALLE DEL TIÉTAR El Tiétar se prepara para la matanza
Tras la recogida del orégano, la cebolla, el pimiento y la calabaza comienza la cuenta atrás para llevar a cabo la matanza, una ancestral tradición. La llegada del otoño implica el inicio para la preparación de la matanza con la recogida de productos agrícolas que posteriormente formarán parte de la morcilla, el chorizo y de los adobos. La característica calabaza, ingrediente de la morcilla de la zona, está en los últimos pasos del proceso de maduración, así como el pimiento del que se obtendrá el pimentón, producto insignia de Candeleda. En septiembre ha sido la época de la cebolla y poco antes, a partir del 20 de agosto, el orégano que, casi invisible forma parte de adobos y aliños.
No será hasta diciembre, no obstante, hasta que no comience la matanza, un evento que antaño suponía motivo de fiesta y que congregaba a toda la familia durante tres días pero que con el paso de los años y la ley vigente que obliga a sacrificar al animal en un matadero, han ido convirtiendo esta estampa habitual en una escena casi anecdótica, aunque todavía hay quien lo practica. No obstante el cultivo de las calabazas típicas que acompañan a las morcillas, más grandes que las habituales, son cada vez más difíciles de ver y apenas se encuentran en otros lugares que no sean en las fincas que hay alrededor del matadero.
La matanza se realizaba una vez al año con la llegada de los meses fríos con el fin de proveerse de embutidos y otros productos cárnicos. Su manera de proceder habitual era realizar la matanza y hacer el lavado de tripas durante el primer día. Tras la muerte del cerdo se le colgaba para orearle y esperar al segundo día para que un matarife despiezase la carne dependiendo de la utilidad que quisiera dársele y y comenzaban a embutirse las morcillas y los chorizos mientras se limpiaba la carne. Durante estos días se hacían los adobos y se preparaba toda la carne que fuese a ahumarse o sazonarse reservándose un lugar adecuado para su conserva. Además, era habitual celebrar alguna fiesta por la noche en la que lo primero que se hacía era probar la resultante del cerdo. FUENTE: Diario de Ávila
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