|
EDUCACIÓN Talleres sobre valores
El colegio de Navaluenga acogió una jornada para que los niños reflexionaran sobre el mundo. El programa pertenece a UGT, a través de la Agencia de Cooperación al Desarrollo. Hinchar un globo con la bola del mundo y colocar dos muñecos de tela que representaban a la escuela y al mundo fue el comienzo de los talleres de valores en los que participaron ayer los alumnos de tercero, cuarto y quinto del colegio público Las Rubieras de Navaluenga. Estos talleres han sido ofertados por la Federación de Enseñanza de UGT a todas las comunidades autónomas dentro de un programa de la Agencia de Cooperación al Desarrollo y se están llevando a cabo en cinco colegios de Castilla y León, de los cuales el de Navaluenga es el único de la provincia de Ávila y Eva ha sido la maestra encargada.
La presentación de cada niño con un gesto y la imitación de los demás ha sido la continuación, además de establecer unas normas de comportamiento en las actividades que se realizaban y su no acatamiento suponía la expulsión del infractor. Preguntas sobre el lugar de nacimiento de los escolares y de sus padres y de por qué creían ellos que las personas se trasladan de un sitio a otro del mundo hicieron surgir muchos y diferentes interrogantes como porqué surgen las catástrofes naturales o qué cosas hacemos mal por las que estamos perjudicando al planeta.
Qué les gustaría ser de mayores a estos escolares de ocho a diez años y cómo podrían ellos participar en las tareas de casa con el fin de compartir los trabajos domésticos o qué deberían hacer para no malgastar el agua han sido los siguientes interrogantes que han desvelado un nivel de participación muy alto y muy positivo según comenta la tutora del grupo de cuarto, Rocío.
El CD proyectado, la escuela y el mundo en el que a niños pequeños se les pregunta sobre escuelas en diferentes países del planeta, les ha invitado a reflexionar sobre los puntos en común o de diferencia que tienen estas escuelas que han visto en el proyector y la suya. Escuelas en el desierto frente a escuelas europeas por ejemplo, sus diferencias, sus semejanzas o el mobiliario. Como actividad final se les repartió un instrumento musical a cada uno de los participantes y con una canción de fondo, en cada momento dependiendo del tipo de instrumento que tuvieran -viento, percusión y otros- lo tocaban para acompañar al ritmo de la canción. Todo ello para reflexionar sobre el mundo. FUENTE: Diario de Ávila
|