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Preocupación en el Tiétar por el futuro de la cosecha de cerezas ante el reciente temporal de frío.
El agua y el viento han afectado de forma negativa a la producción de esta temporada, aunque hay que esperar para conocer los daños.
El viento destrozo las ramas de los cerezos y otros frutales, aunque lo que más preocupa fue el bajón de las temperaturas, que puede afectar a la maduración del fruto.
fruto.
El temporal de frío, agua, y viento de la semana pasada ha echo saltar todas las alarmas en torno al mundo cerecero del Valle del Tiétar, que teme que se repita la misma historia de hace tres años, cuando un temporal similar acabó con buena parte de la producción. Aunque aún no se han cuantificado los daños, “dado que algunos de ellos no se detectarán hasta la maduración completa del fruto”, comenta el concejal de El Hormillo y diputado provincial, José María García Tiemblo, un experto en el mundo de las cerezas.
No obstante, su primera impresión es de “profunda preocupación, porque este temporal ha llegado en peor momento, cuando el fruto está en etapa de maduración y es altamente sensible a los cambios bruscos de temperatura, así como al agua y al viento”.
Viento. Algunos efectos sí se han dejado notar, como los causados por las fuertes rachas de viento “ que han troncado algunas ramas, tanto de cerezos como de otras árboles frutales de la zona”. A este hecho “ hay que apuntar el brusco bajón de las temperaturas que afectó, sobre todo a las zonas más altas de El Hornillo y El Arenal y que ha podido causar importantes daños en las cerezas”, dice José María García Tiemblo. El concejal hornillento explica que la cereza “es una de las frutas más delicadas y requiere una situación estable para su desarrollo adecuado”.
Fuente: El Diario de Ávila
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