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CAMPO La vendimia en El Hoyo se reduce en 20.000 kilos pero aumenta la calidad.
La Bodega de San Miguel Arcángel afirmó se llega a 14,5 de grado de alcohol en volumen. La vendimia finalizó en El Hoyo de Pinares, tras un trabajo que comenzó el 16 de septiembre, dos semanas antes que el pasado año.
Según las estimaciones, este año entraron en las bodegas hoyancas alrededor de 340.000 kilos de uva garnacha principalmente, unos 20.000 kilos menos que el año anterior, debido a que la uva negra garnacha está muy seca y algunas se han caído al suelo. Esta reducción tiene entre sus diferentes motivos el hecho de que cada vez hay menos vinicultores cultivando unas viñas que se pierden al no trabajarlas. Aún así, la calidad de la cosecha de este año es mejor.
Los vinicultores están muy descontentos por el precio tan bajo a lo que se cotiza el kilo de uva negra garnacha. No comprenden y afirman que «habiendo menos uvas que el año pasado, son de excelente calidad, más grado, el precio esa tan bajo, está por los suelos. Así no podemos trabajar las viñas y se perderán las pocas que quedan en producción. Con todo el respeto para los hortelanos de las huertas, y nos alegramos que les gratifiquen su trabajo, una escarola vale dos euros o más, ahora que el público compare los precios con un kilo de uvas».
Por otra parte, la Sociedad Agraria de Transformación 1.757, Bodega de San Miguel Arcángel de El Hoyo de Pinares, se encarga de recoger a sus socios los kilos de uva garnacha, para elaborar el vino y después venderlo a granel o al por mayor. Así, los socios obtienen más beneficios. Según los últimos datos, tras realizar varias pruebas de pesa mosto la uva hoyanca de este año, es de notable calidad, dando 14,5 de grado de alcohol en volumen.
Los vecinos que no son socios de la Sociedad Agraria venden sus uvas a bodegas particulares hoyancas que elaboran vino de calidad y además son las que más paga. El kilo de uvas negras, garnacha, pesado en una de estas empresas, se paga a 0,25 céntimos, de euro y las blancas a 0,18 céntimos de euro. En otros lugares próximos del entorno pagan el kilo más barato 0,21 céntimos de euro.
Al municipio hoyanco llegan camiones de otros lugares, comprando uvas garnacha, por lo que varían los precios, dos céntimos más de euro, según la demanda de los vendedores que se acercan a ellos. Otros vecinos, no venden sus uvas y hacen la pitarra casera de vino tinto, garnacha, sin química, como la hacían los abuelos en su bodegas hace muchos años, volviendo al pasado. Primero pisan las uvas en sus domicilios particulares, obtienen el mosto, lo meten en sus tinajas, mueven el mosto a diario, durante dos o tres meses, hasta que baja el estrujón al fondo del recipiente, sirve de filtro, y sale el vino. FUENTE: Diario de Ávila
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