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MEDIO AMBIENTE La Junta fumiga 600 hectáreas de pinos afectados por una plaga. Los mayores daños se concentraban en El Hoyo y también en Cebreros o San Bartolomé.
M. T. / EL HOYO DE PINARES En estos días se está procediendo a efectuar un tratamiento de fumigación aérea para tratar de eliminar la plaga de orugas procesionaria (thaumetoposa pitiocampa) que invade los bosques del término de El Hoyo de Pinares y colindantes.
Según la información facilitada a este medio por fuentes de agentes de protección a la naturaleza de la localidad hoyanca, se han fumigado unas 600 hectáreas de pinares. Empezó la desinfección por los montes públicos número 72, la Solana, ladera este, muy próxima al pueblo.
Al oír varios vecinos el rugido del motor de un avión, sobre las 8 horas, se asomaron a las puertas de sus casas viendo una avioneta que realizó varias pasadas a ras de la copa de los pinos, estaban fumigando.
Varios piñoneros se frotaban las manos llenos de alegría por haber oído sus quejas la Junta de Castilla y León a quien correspondía el tratamiento de la plaga de orugas procesionarias a través de la Sección de Protección de la Naturaleza.
La avioneta salía de su base en la Iglesuela al lado de Casavieja, a las 7 horas y regresaba a las 10,30 horas, así durante varios días, si el tiempo no lo impedía y favorable para volar raso las copas de los pinos. Tratando los montes más afectados de procesionaria, término de las Mesas, El Batán, Monte público, 71, El Berzal, Tigre, Cabezas Viejas, 73, 74, Romeral, Garbanzal y número 75, también los montes de pinares colindantes con Cebreros, San Bartolomé de Pinares y Las Navas del Marques.
confianza. El producto dispersado es el más moderno, no perjudica a otros organismos animales, ni contiene DDT, veneno prohibido en todos los países comunitarias desde hace décadas y también en España. Además el material empleado no afecta a las aves ni a mamíferos de nuestros montes.
En Hoyo, los piñoneros confían plenamente en que el tratamiento aéreo debilita el azote de la oruga en esta zona que posee extensos y bellos bosques de coníferas. Dicen que «se debe hacer todos los años en el mes de septiembre, como se ha realizado este año» y continúan, « la capacidad de esta oruga para comer es asombrosa y pueden secar el pino, siempre se comen la guías principales de los pinos jóvenes y sus hojas.
Ellos también la llaman «barrenilla», el nombre lo indica todo, su forma de actuar en el pino, y sus consecuencias.
Cuando recolectan las piñas, señalan, que siempre algún piñonero sufre las consecuencias, al estar debajo del pino, o al subir, le puede caer cualquier pelo urticante repletos de ellos, por el aire o caerle en el rostro, peor en los ojos. Aseguran que el próximo año continuará la fumigación y se limpiará el monte. FUENTE: Diario de Ávila
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