Las últimas horas están siendo especialmente negras para el medio ambiente de la provincia abulense. A las 650 hectáreas que ardieron en Sotillo de la Adrada el lunes hay que añadir tres incendios de importancia detectados a lo largo de la jornada de ayer, en las localidades de Navalacruz, Pedro Bernardo y Mijares. El incendio de Mijares comenzó cuando una avioneta que trabajaba en la extinción del incendio de Pedro Bernardo se estrelló cerca del puerto de Mijares. El piloto resultó ileso, según confirmaron fuentes del 112.
El incendio registrado en Navalacruz comenzó alrededor de las 12 horas, según el alcalde de la localidad, Mariano Calvo, y al cierre de esta edición seguía sin ser controlado.
En algunos momentos fue el más peligroso de la jornada, ya que llegó a tener un frente de tres kilómetros de longitud, con el riesgo que implicaba. Podía extenderse a otros términos municipales cercanos como Sotalbo o Mengamuñoz, que poseen grandes superficies de pinares. Las llamas y el humo, a última hora de la tarde y ya por la noche, se veían desde los municipios enclavados en el Valle Amblés, y desde diferentes lugares de la capital, despertando la curiosidad y el asombro de los vecinos. Desde el paseo del Rastro y desde Las Hervencias era perfectamente visible el incendio que tenía lugar cerca del puerto de Menga.
En el término de Navalacruz ardió pasto y monte bajo. Las llamas comenzaron en los parajes conocidos como Chantre, y la Solana del Medradero, según explicaron los vecinos de la localidad.
Indica el concejal de Navalacruz Juan Antonio Marcos, que el fuego estaba prácticamente controlado cuando a las 15 horas se volvió a activar.
En este municipio la Junta de Castilla y León, coordinadora de las labores de extinción de los incendios, decretó el nivel uno de Infocal a las 17,45 horas porque a esas horas ya resultaban afectadas por las llamas del incendios más de 30 hectáreas de terreno. La situación meteorológica complicó la extinción de este incendio ya que el viento, las altas temperaturas y la baja humedad relativa dificultaron durante toda la tarde las labores de extinción que realizaban los profesionales de las brigadas forestales.
En total, en los incendios registrados en la jornada de ayer en la provincia de Ávila trabajaron cinco técnicos, siete agentes medioambientales, siete cuadrillas terrestres, cuatro cuadrillas helitransportadas, tres brigadas de refuerzo de incendios forestales, ocho helicópteros, cuatros aviones anfibio, dos aviones de carga en tierra, seis autobombas, una unidad móvil de meteorología y transmisores, y un helicóptero de coordinación, según confirmaron desde la Junta de Castilla y León. En total 160 profesionales. En estas labores de extinción han colaborado efectivos de las comunidades autónomas de Madrid y Castilla La Mancha.
Por la noche los medios aéreos tuvieron que retirarse por la escasa visibilidad y permanecieron trabajando durante toda la noche los medios terrestres que, según expresaron desde la Junta de Castilla y León, esperaban tener controladas las llamas a lo largo de la noche debido a la bajada de las temperaturas.
A lo largo de la jornada de hoy se procedería a vigilar y refrescar la zona afectada por las llamas para que no se reavivasen con las rachas de viento que se están registrando estos días.
FUENTE: Diario de Ávila