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La historiar en las fuentes. Los niños del primer ciclo de Educación Infantil del Zorrilla Monroy realizaron una excursión por la ciudad para conocer su historia plasmada en distintas fuentes
ARENAS
Los alumnos del primer ciclo de Primaria del Colegio Público Zorrilla Monroy, de Arenas de San Pedro, en el seno de las actividades programadas en este mes, centradas en el agua, recorrieron las fuentes más emblemáticas de la ciudad para, a través de las mismas, conocer aspectos históricos de la localidad, así como su importancia pasada y presente, además recorrer los barrios más característicos de la localidad en busca de estas fuentes, que se encuentran en distintas barriadas del municipio.
Hasta nueve fuentes fueron las visitadas por los escolares. La primera parada se dio a pocos metros del colegio, en la fuente de la Plaza de las Monjas. De ahí siguieron ruta hasta llegar a la de la Carrellana para visitar, después, las de Arriba, La Nava, Castaño, Regalada, Muralla y la fuente de Las Víctimas. Para alcanzar los objetivos, los niños, perfectamente custodiados por sus profesores y con el jefe de estudios, Santiago Márquez, a la cabeza, hicieron un anillo por Arenas de San Pedro, recorriendo calles tan emblemáticas como Triste Condesa, Fray José Extremera, Niña Perdida, Sinagoga, Plaza el Canchal, Plaza de La Nava, Triana o la calle La Muralla, el Barrio Nuevo o el Rebollar, entre otras muchas.
FECHAS. En cada fuente, los niños localizaban la fecha de su construcción, que suele estar esculpida en su estructura y con ello datar su edad, la gran parte de ellas del siglo XIX. A su vez, los profesores relataban aspectos históricos de la misma y la importancia que, en su día, tenían para el suministro de agua a la población.
A su vez, los niños iban tomando nota de la ruta seguida al objeto de identificar calles y barrios, para tener, de esta forma, una idea más precisa de la ciudad y sus barriadas. También se percataron de los diseños artísticos de la fuente, que van en concordancia con el diseño histórico de los barrios donde se levantan. Los profesores explicaban entonces las principales características arquitectónicas de cada barrio de una forma sencilla, para que los niños supieran la razón del distinto tipo de diseños y su relación con el entorno.
En cada una de las fuentes, los pequeños comentaban aquellos detalles que más le llamaban la atención de cada una de la fuente, para cerrar cada visita con una canción dedicada a cada una de
ellas. La jornada se desarrolló siempre en un ambiente simpático, de forma que los pequeños, a través de lo que para ellos fue un juego, adquirían conocimientos sobre las raíces de su pueblo.
La nota negativa fue la anarquía automovilística junto a la fuente de la Plaza de las Monjas, a la que los niños tuvieron problemas de acercarse al estar rodeada de vehículos, a pesar de estar prohibido.
FUENTE: El Diario de Ávila
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