Las lluvias caídas a lo largo de la semana pasada van a permitir que los agricultores de la provincia de Ávila puedan comenzar con las labores de la sementera en los próximos días. La falta de lluvias que el campo abulense venía sufriendo en los últimos meses imposibilitaba la realización de los trabajos de siembra. Las lluvias de la semana pasada permitirán que estas labores se puedan llevar a cabo y con ello se garantizará la puesta en marcha de la producción de los cereales de invierno, que comenzarán a sembrarse en breve. Además, estas lluvias también facilitarán las labores de recogida de la remolacha que se está llevando a cabo en estos momentos y permitirá el último riego en los campos en los que no se haya realizado la recogida todavía.
Estas lluvias sin embargo no mitigan las grandes pérdidas registradas por el campo abulense en el último año como consecuencia de la sequía. Tanto es así que la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) de Ávila estima que las pérdidas en la agricultura y ganadería de Ávila por la sequía han superado los 52 millones de euros. Los mayores daños se han producido en la superficie de cultivos herbáceos y en la ganadería extensiva tanto de vacuno como de ovino y caprino.
En la agricultura el daño medio en cultivos herbáceos ha estado encima del 70 por ciento en secano, según estimaciones de la organización profesional agraria, quien sostiene que la comarca más afectada es La Moraña con 26 millones de euros en pérdidas. La comarca de Ávila ha sufrido daños cuantificados en cinco millones de euros y en el resto de las comarcas (Valle del Tiétar, Valle del Alberche y Gredos) las pérdidas acumuladas han superado el millón de euros.
En la cosecha de girasol ha sucedido otro tanto. Los rendimientos en la provincia apenas han alcanzado los 400 kg/ha, por lo que el valor económico de este cultivo, fundamentalmente en algunas zonas de La Moraña, ha sido mínimo y no ha supuesto el complemento fundamental para la rentabilidad de las explotaciones familiares como ha ocurrido años atrás.
Ganadería. Por lo que respecta a la ganadería abulense, UPA estima en no menos de 20 millones de euros las pérdidas originadas por la sequía. El encarecimiento de los piensos y el mayor consumo para alimentar al ganado está suponiendo grandísimos costes para los profesionales del sector. Los pastos, a excepción de las zonas más altas de la sierra, se encuentran prácticamente secos, lo que no permite ser aprovechados. El forraje se ha encarecido hasta límites desconocidos y el déficit de paja ha supuesto gravísimos transtornos económicos para los ganaderos. Esta situación está provocando una auténtica catástrofe para el sector ganadero abulense, condicionando incluso la continuidad de muchas explotaciones.
UPA-Ávila califica la situación de «catástrofe natural». De esta forma han solicitado actuaciones de apoyo tanto en Bruselas como al Ministerio de Agricultura y a la Junta de Castilla y León para aliviar la situación de los agricultores y ganaderos de la provincia.
La Junta de Castilla y León publicó el pasado mes de agosto la Orden regional que establece las ayudas destinadas a las explotaciones que han visto perjudicadas sus producciones y sus ingresos por la sequía. Según informa, las ayudas previstas están basadas en el acceso a créditos blandos con bonificación de intereses y subvención de parte de las amortizaciones en mayor o menor grado dependiendo de las pérdidas de producción de la zona y de las características de la explotación. Los préstamos podrán ser solicitados por titulares de diferentes actividades agrarias: cultivo de herbáceos de secano, ganadería en régimen extensivo y apicultura, alcanzando un máximo de 25.000 euros por titular, en función del número de hectáreas, animales o colmenas que compongan la explotación afectada.
Las solicitudes para el reconocimiento se cerró el pasado 30 de septiembre en las Secciones Agrarias Comarcales donde se encuentre la explotación. El plazo para la formalización del préstamo con las entidades bancarias colaboradoras finalizará el 31 de diciembre de 2005.
FUENTE: Diario de Ávila