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Los vándalos vuelven a actuar en Arenas y dañan comercios y mobiliario. Los gamberros destrozaron los escaparates de un establecimiento de muebles y arrojaron varios contenedores al cauce del río Arenal. Los hechos tuvieron lugar, en este caso, en la calle Carretera de Candeleda, una zona muy transitada al ser la C-5Ol que enlaza Arenas de San Pedro con Candeleda.
ARENAS
Algunas semanas después de que un grupo de vándalos arrancaran las bandas sonoras del camino del Santuario alcantarino, en Arenas de San Pedro, han vuelto hacer acto de presencia en el otro extremo de la ciudad, en la calle Carretera de Candeleda, al sur del municipio.
En este caso, los gamberros han demostrado su capacidad de vandalismo al apedrear la puerta y ventanas de El Tirol de Gredos, una tienda de muebles ubicada a pocos metros del puente de la calle Carretera de Candeleda y adyacente a esta vía, muy transitada, dado que se trata de la C-501 que enlaza con Candeleda.
CONTENEDORES. Pero este establecimiento no ha sido el único objetivo de la nueva proeza de este grupo de vándalos, dado que también arrojaron al cauce del río Arenal dos contenedores de basuras. Uno de ellos quedó justo debajo del puente viejo, mientras que el segundo fue arrastrado por la corriente hasta una decena de metros. Los hechos fueron denunciados por los propietarios de El Tirol de Gredos ante la Guardia Civil, según aseguraron a este diario.
Los afectados por este nuevo acto vandálico apuntaron ayer a este periódico que "no es la primera vez que los vándalos actúan en esta zona, porque en otra ocasión quisieron también destrozar otro comercio junto al nuestro". Señalan que durante los fines de semana "un numeroso grupo de jóvenes vienen a este parque y en más de una ocasión arrancaron el busto conmemorativo al doctor Torres y lo arrojaron al río, y lo han vuelto a hacer pero el busto no aparece, como en otras ocasiones".
Los vecinos del barrio piden de las autoridades locales "más medidas para controlar a estos grupos de gamberros" y no entienden como "pueden actuar con total impunidad en un lugar junto a una carretera, sin que nadie les vea". Creen que "si la policía
pasara los fines de semana por esta zona y se dejara ver más a menudo, es posible que dejaran de hacer salvajadas". Están convencidos de que si no se actúa en consecuencia "seguirán actuando, hasta que en alguna ocasión los daños sean mayores y afecten a personas"
FUENTE: El Diario de Ávila
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