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LA SERRADA Vecinos de La Serrada se manifiestan en contra de las plantaciones de fresas
Denuncian la contaminación de sus acuiferos con bromuro de metilo y arsénico, productos cancerígenos, así como el elevado gasto de agua. Cerca de un centenar de vecinos de la localidad abulense de La Serrada se manifestó ayer junto a las plantaciones de fresa de la zona, propiedad de la empresa Viveros Niharra.
En su particular batalla contra estas plantaciones de cerca de 30 hectáreas de extensión, los vecinos de La Serrada alegan, en primer lugar, razones sanitarias, ya que según denuncian, en el cultivo de las fresas se emplea arsénico y bromuro de metilo, dos compuestos que según ellos son altamente cancerígenos, además de afectar de otras formas al sistema nervioso. De hecho, tal y como explicaron a los medios que acudieron a su llamada, el bromuro de metilo ya está prohibido en Europa, y aquí tiene todavía una moratoria de dos años, hasta que se encuentre un sustitutivo.Según afirmaron los manifestantes, este problema no es exclusivo de los pueblos de esta zona, ya que estos «venenos», como ellos los definieron, se esparcen fácilmente por el aire, al regarse por aspersión, del mismo modo que llegan al río Adaja, «que va a dar a Fuentes Claras, que es de donde bebe Ávila». Por eso, hicieron un llamamiento a los abulenses, para que se impliquen con un problema que según ellos les va a afectar también.
La segunda de sus reclamaciones pasa por el gasto incontrolado de agua de los acuiferos de la zona que conllevan estas plantaciones, precisamente en una época de importante sequía. Por eso, no entienden cómo la Subdelegación del Gobierno les pide que ahorren agua en sus casas mientras que a sólo unos metros, otros «se llevan gratis millones de litros». Según lamentan, «en las plantaciones se riega siempre cuando más calor hace, y no por la noche, porque es cuando más ‘tira’ la fresa».
Los vecinos de La Serrada, además, denunciaron el hecho de que las plantaciones no dejan nada de dinero en la zona. «Sólo cuatro jornales», aseguraron, «pero toda la fresa se la llevan a Almería y esa zona». Y todo con el agravante, según aseguraron, de que estas plantaciones son «ilegales», al haberse instalado sin ningún tipo de permiso. «Ahora el Ayuntamiento ha recibido la solicitud de legalizarlo», aseguraban, «y estamos en un periodo de alegaciones, mientras se lo piensa la Confederación Hidrográfica del Duero».
Según los vecinos, el Colectivo Cantueso trabaja en un proyecto ecológico en el río Adaja, que estaría financiado en un 90% por la UE, y que podría verse perjudicado por esta situación. FUENTE: Diario de Ávila
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