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De Bolivia y Uganda a Arenas. Dos misioneros burgaleses, que realizaron el noviciado en el convento de San Pedro,, pasan estos dias en el Santuario
ARENAS
Sérvulo San Martín, cuyo nombre significa siervo pequeño, y Luis Rodríguez, ambos burgaleses y misioneros, regresan estos días al Convento de San Pedro donde hicieron el noviciado para ser franciscanos hace más de cuarenta años.
Además en este caso su estancia en el convento coincide con la festividad que recuerda la muerte de San Pedro de Alcántara, en Arenas de San Pedro.
Sobre su época de novicio en el convento, Luis Rodrígez, recuerda «como estaban las estancias dispuestas, incluso donde estaba mi habitación, que miraba al claustro» y sobre el edificio explica « el exterior está como siempre, pero la parte del interior ha cambiado, se ha vaciado y restaurado con la misma estructura, que había entonces, además ahora hay una casa de ejercicios» y apostilla « lo recuerdo todo de este lugar porque el Santuario es un lugar muy querido». Mientras tanto fray Sérvulo San Martín va asintiendo para indicar que está deacuerdo con la idea. . Servulo San Martín haciendo alusión a la figura de San Pedro indica que «es un ideal que también inspira» y recuerda que en su época de novicio «también se celebraba la romería pero era más limitada que en la actualidad y no acudía tanta gente, la afluencia de visitantes era escasa y sólo venían devotos. Los dos franciscanos están disfrutando de unas vacaciones en España. Descansan cada tres o cuatro años, un mes por año trabajado. Ahora tras visitar a sus familias en Burgos, están visitando a compañeros y amigos con los que estudiaron que se encuentran .repartidos por conventos de me dia España. Los visitan e intercambian experiencias e inquietu des. Fray Luis Rodríguez, ha estado en Bolivia, en la selva tropical, en Raboré, del departamento de Santa Cruz de la Sierra. Allí estuvo 27 años compaginando tareas religiosas con la educación en un centro de señoritas bolivianas en el que impartía tres asigna juras. Más tarde trabajó once años en una misión jesuítica instaurada en el siglo XVIII, en la iglesia de la localidad dé San Miguel de Velasco, que curiosamente, junto a otras iglesias de la zona, es Patrimono de la Humanidad.
En el año 2000 fray Luis Rodríguez vovió a Raboré para trabajar por la profesionalización dedos profesores impartiendo clases para la Universidad Católica de Bolivia. Unos cursos que duran cuatro años y que equivalen a los estudios de magisterio en España. Además atiende a tres parroquias. Existe un colegio parroquial denominado Don Bosco, que cuenta con comedor y con 1.300 alumnos. En la parroquia también ofrece catequesis y consejos puesto que la figura del párroco es esencial para poner en marcha proyectos en la zona aunque como reconoce Luis Rodríguez «en cuanto están encaminadas, las personas de allí sacan los proyectos adelante porque son personas trabajadoras, aunque sin iniciativa propia».
Después de estar 30 años en Filipinas ha estado doce más en África Subsahariana, donde se ha dedicado a la formación de personas con vocación de franciscanos. Ocho años de su vida los pasó en Nairobi, Kenia, acogiendo a aspirantes a la orden, formando a teólogos y realizando labores de apostolado con catequesis para adultos, y acudiendo a las cárceles de mujeres a celebrar la eucaristía. Más tarde estuvo un año en Zambia, en la escuela de filosofía y en la actualidad está en Uganda, desde hace cuatro años, en el noviciado, en el que ha ejercido como superior durante tres años. Allí es el único europeo.
FUENTE: Diario de Ávila
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