|
La plaza de pediatría de Candeleda sigue vacante desde su creación. A pesar de la búsqueda desde hace cuatro años por parte de la Administración, el centro de salud no ha podido cubrir esta especialidad debido a la falta de candidatos para trabajar en el medio rural.
Esta carencia, según el alcalde de Candeleda, José Antonio Pérez Suárez, provoca una sobrecarga en los médicos de familia que tienen que atender a pacientes de corta edad.
CANDELEDA
El centro de salud de Candeleda es uno de esos muchos ejemplos que sacan a la luz la dificultad que entraña poner en marcha una red sanitaria completa en el mundo rural, porque esa apuesta por llevar a los pueblos atenciones específicas se topa, en la realidad, con la falta de facultativos interesados en trabajar en municipios pequeños.
El Ayuntamiento de Candeleda se puso como meta, hace casi cuatro años, en el inicio de esta legislatura que está a punto de concluir, mejorar y ampliar las especialidades con las que cuentan las instalaciones medicas de la villa. Por eso, tras mantener los preceptivos en contactos con el Insalud, competencias que están ahora en manos del Sacyle consiguió que se cerrara una plaza de pediatría para dar cobertura sanitaria a los niños y adolescentes de este municipio y del anejo candeledano de El Raso y Poyales del Hoyo, poblaciones que conforman una de las áreas médicas del Bajo Tiétar.
UN ÁPICE DE ESPERANZA.
Después de años de búsqueda, hace apenas mes y medio, parecía que esta larga carencia llegaba a su fin: "A1 parecer, la Junta había encontrado un facultativo para Candeleda, pero en el momento justo de firmar el contrato dio marcha atrás", por lo que la plaza de pediatría continúa desierta desde que se creó.
Las consecuencias de esta renuncia, como explica el alcalde de la villa, José Antonio Perez Suárez, tocan directamente a los médicos de familia que Componen la plantilla del centro de salud: "En estos facultativos recaen las consultas de esta especialidad, por lo que existe una sobrecarga dice trabajo", Si bien, matiza, "en el 80 por ciento de los casos, los médicos de familia pueden resolver las dolencias de los niños y adolescentes, aunque estas consultas hacen que tengan menos tiempo para dedicarlo a otros pacientes".
Cuando el médico de familia no está preparado para resolver una dolencia en concreto, estos pacientes tienen que trasladarse, según explica Pérez Suárez a Ávila capital para ser atendidos por especialistas, o bien si el poder adquisitivo de la familia lo permite recurrir a la sanidad privada. En este caso la mayor parte de los candeledanos se por la cercanía de la provincia toledana, suelen requerir los servicios de empresas ubicadas en Talavera de la Reina.
FUENTE: El Diario de Ávila
|