|
El Aula de Adultos de Poyales hace posible que ocho mujeres reciban una escolarización que no pudieron disfrutar cuando eran niñas.
Nunca es tarde si la dicha es buena. Ésta podría ser la máxima que sigue a rajatabla un buen número de mujeres emprendedoras de Poyales del Hoy, porque, con una edad media de 70 años, consideran que todavía están a tiempo de aprender.
Las hay que han descubierto el placer de la lectura y escritura hace muy poco tiempo. Y las hay también como Gloria, que acuden con fervor a sus clases en la sala de la biblioteca hoyacana, a pesar de las matemáticas sean para ella un auténtico quebradero de cabeza: “Hay algunos ejercicios que me cuesta mucho, pero al final, con esfuerzo, logro resolverlos”. Para eso. Para echarles una mano en su apredizaje acude semanalmente a Poyales Javier Brezmes de León, un maestro “itinerante” que se ocupa del Aula de Adultos de Candeleda, en la que se integra además el municipio hoyocano y el anejo candeledano de El Raso.
Javier es el encargado de hacer más fáciles las lecturas de esos libros específicos para la educación de adultos y también es el artífice de los deberes que , de vez en cuando, estas ocho mujeres se llevan a casa. “A mí me gusta que nos mande deberes, porque me entretienen”, comenta una alumna de las que forma parte de esta clase peculiar.
Otros motivos por los que la mayoría de estas mujeres no se pierden su cita semanal con al educación, además de porque “siempre se aprende algo” y “esto ayuda a ejercitar la memoria”, es la convivencia. Las clases de Aula de Adultos se convierten en Poyales del Hoyo en una excusa perfecta para encontrarse, fuera del ámbito social del pueblo, con las compañeras del curso. En algún caso, esta cita es la única oportunidad de charla en toda la semana.
[B]FORMACIÓN EN CANDELEDA.[/B]
El ambiente que se vive en el centro cultural La Barraca, de Candeleda, poco tiene que ver con el que se respira en la biblioteca municipal de Poyales. Aquí, los alumnos del Aula de Adultos tienen bastantes años menos y las clases convencionales no están destinadas a la escolarización ni ejercitar la memoria. Con el reciente cambio de planes educativos, la preparación que reciben los alumnos candeledanos está orientada a la obtención del Graduado de secundaria, o bien a adquirirlos conocimientos necesarios para superar la prueba de acceso a los módulos formativos de grado medio o de grado superior. Javier Biezmes deja patente la dificultad que entraña superar estas pruebas “de un nivel bastante alto”, por varios motivos:”Porque se lo juegan todo en un examen que se realiza en Ávila, con un jurado que no conoce la trayectoria ni evolución de los alumnos”. En este caso, Javier es el encargado de impartir las asignaturas de Humanidades, mientras que otras parcelas atribuidas a las ciencias están todavía desiertas, después de varias semanas del inicio del curso, por falta de profesores. El Ayuntamiento tiene intención de solucionar este vacío.
|