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Los expedientes afectaban a vecinos de San Martín de la Vega, Navadijos, Garganta del Villar y Cepeda la Mora y pretendían subvencionar obras, sobre todo de instalación de calefacción, en chalets y segundas residencias.
Los vecinos de los municipios de San Martín de la Vega del Alberche, Navadijos, Cepeda la Mora y Garganta del Villar no comentan otra cosa que la polémica surgida sobre las subvenciones para instalar calefacción en las casas particulares, y arreglar estos inmuebles, concedidas por la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León y la diputación de Ávila. En medio de todos los chascarrillos se encuentra el párroco de estas localidades, José Antonio Jiménez de Blas.
Ayer llegaron a estos municipios más de 50 cartas con acuse de recibo de la Diputación, en la que se resolvían los expedientes de solicitud de subvenciones para instalar calefacciones y hacer diversos arreglos en casas particulares.
En la mayoría de los casos la Diputación ha denegado estas ayudas. Los propietarios de inmuebles que pretendían acogerse a las subvenciones ya habían realizado las obras en cuestión en un porcentaje muy alto de casos.
La polémica de las subvenciones comenzó cuando el párroco instó a las familias a pedir estas subvenciones, que el mismo tramitó, según un vecino, “ha habido gente que no ha querido pedir las ayudas, porque no lo necesitaban, pero el cura ha insistido tanto que al final lo han solicitado”. Casi todos los expedientes llegados a la Diputación desde San Martín de la Vaga, Navadijos, Garganta del Villar y Cepeda la Mora están redactados en los mismos términos y escritos con la misma maquina de escribir.
Las obras de instalación de las calefacciones se ha realizado. Para verificar el estado de los edificios a subvencionar, la Diputación de Ávila envió a una asistente social. Finalmente, los informes fueron negativos, la encontrarse en varios casos con viviendas utilizadas por vecinos que residen en otros municipios, como Madrid, o ser chalets con parcela, alejados de “la extrema pobreza” que requería la convocatoria de las subvenciones de la institución provincial.
Según vecinos consultados, “el cura asegura que se van a dar ayudas antes de que empiecen a tramitarse”. Así, algunos peticionarios no conocen ni siquiera que organismo concederá la subvención, si no que se trata de “algo que hace el cura”. Existen algunas versiones que manifiestan que detrás de todo este entramado se encuentra un trasfondo político, ya que José Antonio Jiménez de Blas perteneció en su día a la Unión Campesina Abulense (UCA), y esta muy cercano a la actual Izquierda Unida.
El caso de estas subvenciones de la Diputación Provincial de Ávila es extrapolable a una ayuda de la Gerencia de Servicios Sociales dirigida a personas mayores para que permanezcan en su entorno familiar o a pensiones no contributivas.
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